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Palacio Consistorial de Cartagena

Uso institucional

portada

ARQUITECTOS:

Juan Antonio Molina Serrano y Jesús López López

ARQUITECTOS TÉCNICOS:

Antonio Luís Mármol Ortuño y Juan A. Molina Gaitán

CONSTRUCTOR:

Dragados y Construcciones S.A

PROMOTOR:

Ayuntamiento de Cartagena. Ministerio de Fomento

MOTIVOS:

PREMIO REGIONAL por haber mantenido su carácter de icono modernista de la ciudad de Cartagena durante más de un siglo y, al tiempo, conservar sus cualidades materiales y funcionales a lo largo del tiempo.

DESCRIPCIÓN:

La primera ubicación del Ayuntamiento de Cartagena era un edificio del s. XVIII, ubicado en la Plaza de Santa Catalina o de las Monjas. Pero este edificio fue derribado en 1893 y 1894 debido al deterioro que sufría y al desarrollo que estaba experimentando la ciudad a finales del s. XIX, con la intención de adaptar el nuevo edificio a las distintas expectativas.

 

El nuevo edificio se erigió donde se ubicaba el antiguo, según el proyecto del Arquitecto Tomás Rico, dando comienzo los trabajos el 5 de mayo de 1900. Se entregó a finales de 1907, tras una construcción bastante accidentada y sin que se hubieran solucionado los defectos constructivos encontrados durante la ejecución que, sumados al paso del tiempo y a permanentes reformas, llevaron el edificio a un paso de la ruina.

 

La cimentación original del edificio, era con pilotes de madera sobre terrenos ganados al mar, por lo que ésta fue inestable desde el principio y sufrió una serie de movimientos en cadena que dañaron su estructura y provocaron la apertura de las cubiertas. Durante los cien años siguientes se sucedieron las adiciones y modificaciones, que llegaron a desfiguran el proyecto original, restando dignidad y espacio a las dependencias de trabajo. Los daños más evidentes eran las grandes grietas verticales que cortaban el edificio en tres partes, siendo igual de preocupantes los desperfectos en las cubiertas, en permanente reparación para evitar goteras. Además existían pavimentos y maderas levantados, mármoles dañados, escayolas agrietadas y manchas en la fachada por una limpieza inadecuada.

 

 Todas estas alteraciones y daños componían el complicado reto que era necesario encarar cuando, en octubre de 1995, se abordó su rehabilitación. El 25 de abril de 2006, tras once largos años de rehabilitación, realizada por el arquitecto Juan Antonio Molina, el Palacio Consistorial volvió a ser entregado al Ayuntamiento por la entonces ministra de Vivienda María Antonia Trujillo y ahora vuelve a relucir para regocijo de propios y extraños.

 

Es un suntuoso palacio de planta triangular, con cuatro cúpulas y rotondas en las esquinas. Cada fachada tiene un tratamiento diferente. Así, la principal, que mira a la Plaza del Ayuntamiento, se realza con el pórtico y el eje central, marcado en planta, y rematado por el escudo de Cartagena y la cúpula mayor. En la fachada que da a la calle Alcalde Zamora, destaca un gran balcón corrido al que se abren tres esbeltos arcos de medio punto. En el eje central, que incluye la tribuna y el pórtico, destaca el uso del frontón, la columna y otros elementos clasicistas como los ventanales dintelados. En el resto del edificio se combinan motivos geométricos: puntas de diamante, círculos y grandes mensulones. Las cúpulas de cinc y la composición de ventanas, con óculos enmarcados por pilastras, le dan una apariencia muy afrancesada. El aire modernista se lo dan los motivos florales, las bases de las columnas de la rotonda, las cabezas coronadas en las esquinas, los diseños de forja y puertas, las balaustradas de los balcones, los detalles decorativos de las cúpulas y el diseño del marco del reloj. En el interior, prácticamente todo el diseño es modernista.

 

 Junto al salón de plenos y la ornamentación de la alcaldía, el conjunto ovalado que forman el vestíbulo y su escalera imperial es lo que más destaca del interior. Éste se ve realzado por la luz que entra por los lunetos y la vidriera central. En él se combinan las columnas y pilares de hierro de la fundición La Salvadora con el noble mármol, la exuberante decoración floral de las balaustradas y la luminosidad de sus lámparas.

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