Listado Premiados

חזרה

Palacio Aguirre

Uso institucional

portada

ARQUITECTOS:

Arquitecto: Vicente Roig Forné Arquitecto del edificio original: Víctor Beltrí

ARQUITECTOS TÉCNICOS:

Isidoro Agulló Quirós y María Teresa Hernández Ferrándiz

CONSTRUCTOR:

Cotexmur, S.A. y Construcciones Leandro Vidal, S.L.

PROMOTOR:

Comunidad Autónoma de la Región de Murcia

MOTIVOS:

PREMIO REGIONAL EX AEQUO por haber mantenido su carácter de icono modernista de la cuidad de Cartagena durante casi un siglo y, al tiempo, conservar sus cualidades materiales y funcionales a lo largo del tiempo

DESCRIPCIÓN:

El Palacio Aguirre es uno de los edificios emblemáticos de la cuidad, en la confluencia de las calles Duques y San Diego, que lo delimitan, y la plaza de la Merced. Ha sido siempre un emplazamiento urbano importante en el desarrollo de alguno de los acontecimientos más destacados en la vida social y cultural de Cartagena.

 

La cúpula de la cara achaflanada de esta arquitectura es casi una referencia en el paisaje urbano, cubierta de escamas de cerámica vidriada de color dorado y una decoración típicamente modernista que la entronca con el estilismo de la escuela catalana del momento, así como la combinación de piedra y ladrillo de su fachada y la profusa decoración cerámica de las cornisas. La piedra caliza, la piedra de Novelda, el ladrillo agramilado en los entrepaños y ls cerámicas de aire rococó son los materiales base utilizados en la decoración exterior, en un juego continuo de colores y acabados.

 

Beltrí utilizó elementos de diferentes estilos y épocas; neoegipcio, neorománico, neogótico, neorococó, neomudéjar, etc…Así, el edificio no resulta modernista de una pieza, ni ecléctica ni gótico, sino, por el contrario, el resultado de la suma de varios e incluso opuestos estilos y formas.

 

Este edificio consta de semisótano, entresuelo, dos pisos y ático. Con dos fachadas. En su división exterior, el Palacio Aguirre contiene una original disposición: la jerarquía de sus pisos no se divide en líneas horizontales. Ya que en el primer piso, que consta de un gran balcón corrido con baranda de piedra, las cornisas de sus ventanales están unidas por la piedra labrada de sus arcos a las discretas balconadas de fundición en el piso superior. De esta manera, el ladrillo rojizo de la fachada y la piedra blanca labrada toman protagonismo, recreando con sus tonalidades la distribución de las plantas del edificio, sin olvidar el original añadido de las cerámicas de colores.

 

 

Si al exterior el edificio muestra rasgos muy modernistas, el interior es una muestra muy rica de los detalles de construcción y estilísticos del momento. Viguetas de acero, ladrillo, cristales grabados al ácido y maderas nobles, así como los innovadores excusados Dulton, son algunos de estos detalles.

La escalera del vestíbulo da paso, a través de unas puertas acristaladas, a un patio interior iluminado desde el techo, con lucernario y presidido por una escalera de mármol. Esta escalera, con dos elegantes columnas en el comienzo de sus subida, está decorada, en su baranda de hierro, con sencillos motivos florales.

 

Y aún esperan más detalles en el interior del edificio: la gran escalera imperial, de planta ovalada; el salón principal, con una pintura mural que representa la primavera, firmada por Cecilio Plá; los estucos decorados de las estancias con sobredorados en oro fino; el despacho de planta rectangular con zócalo y techo de madera de nogal, y una pequeña capilla neogótica en la que destacan dos vidrieras tras el altar, representando a María Virgen y a San Juan, fabricadas por el artesano Dragant de Bordeaux.

El palacio comenzó a construirse en 1898, terminándose en 1901, después de experimentar varias modificaciones del proyecto inicial.

Destinado en su origen a vivienda y oficinas del promotor, exponente de riqueza y pujanza de su negocio, hacia 1917, el edificio se vendió y desde entonces ha sido utilizado como oficinas, sede de partido político, emisora de radio, etc.

Pese a ello, se ha conservado en bastante buen estado la parte más lujosa de la zona noble.

 

La Consejería de Cultura y la de Turismo han sido promotoras de las diversas intervenciones, consolidando la estructura y la planta bajo cubiertas. Actualmente se ha cedido la segunda planta al edificio anexo, donde se está construyendo Muram, Museo Regional de Arte Moderno.

foto1 Foto 2